Cintilla iliotibial

De Wiki de las Ciencias del Deporte y la Salud
Saltar a: navegación, buscar

El dolor de la cintilla iliotibial

La cintilla iliotibial puede inflamarse cuando corres demasiado, o sobre terrenos muy duros, produciéndose así uno de los dolores más molestos para corredores.

Aquí explicamos en qué consiste y cómo prevenirlo:

Cuando corremos, la estabilidad del muslo y la cadera está garantizada por la fuerte “fascia lata", que inserta la cara externa de la rodilla y que cuando se inflama llega a incapacitar al atleta para la carrera rápida. Esta llamada “fascia lata”, va desde los glúteos a la rodilla, por la parte externa del muslo, transcurriendo un tracto fibroso que tira de la rodilla con una fuerza extraordinaria, enderezándola en la extensión de la pierna, por lo que su función en el desarrollo de la zancada al correr es muy importante. Podemos ver que cualquier cambio en la pauta normal de nuestros movimientos, o por correr sobre superficie muy dura (asfalto) o muy blanda (terreno embarrado), o también por correr en fuertes pendientes (carrera de montaña) o, por el simple hecho de aumentar la intensidad de los entrenamientos, hace que haya fricción entre la “cintilla” y los tejidos adyacentes, originándose así una inflamación y un dolor que invalida al que lo sufre para la carrera.

De este modo, ¿Cómo podemos reconocerlo?

Primero, si el dolor vemos que está muy localizado en la parte externa de la rodilla, de forma que se extiende bajo el bode inferior de la rótula hasta el mismísimo tendón rotuliano, falseará el diagnóstico, ya que de lo que hablamos es más de un dolor que comienza casi al empezar a correr y a los pocos minutos llega a impedir el que podamos seguir. Es más, el dolor aumenta con las irregularidades del terreno y corriendo cuesta abajo.

La mayoría de las veces, podemos sentir un “clic” característico que acompaña la sensación de roce doloroso cuando accionamos la zancada, al flexionar y extender la rodilla, por la fricción con la parte prominente del lateral del fémur.

Y finalmente, ¿Cómo rebajarlo?

Principalmente, con reposo y hielo localizado.